miércoles, 29 de enero de 2014

EL VALOR DE LA PUNTUALIDAD

Sofía Lozano Cuétara
¿Cuántas veces hemos llegado tarde a un lugar acordado? Con el tema de la puntualidad me gustaría hacer conciencia de este valor tan importante que cada vez es más común, quiero decir que a lo largo del tiempo es impactante cómo las personas se han vuelto cada vez más impuntuales.
Para tener una imagen positiva es necesario tomar en cuenta la puntualidad, ya que es una cualidad muy importante que te ayudará a ser más disciplinado. Algunas veces damos por hecho que todas las personas van a ser puntuales pero es fundamental para lograr una imagen exitosa.
El tiempo es uno de los mayores elementos que tenemos los seres humanos, y cuando no lo tomamos en cuenta es una falta de respeto para los demás ya que es escaso, no sabemos si nuestra impuntualidad va a afectar el tiempo de la otra persona.
A la hora de hablar de puntualidad, la primera recomendación que te doy es pensar en cuanto interés estás demostrando al llegar después de la hora acordada. Ponte a pensar que si llegas puntual lo que vas a reflejar es que eres una persona organizada, interesada y dispuesta a estar.
Existe una diferencia entre la puntualidad social y la laboral, recuerda que las dos son igual de importantes para tu imagen. Las siguientes recomendaciones que te pueden ayudar a ser una persona puntual son:
Si te cuesta trabajo llegar a tiempo lo mejor será cambiar todos tus relojes y adelantarlos cinco o diez minutos. Si vas a hacer esto, olvídate que lo cambiaste y no te confíes, sino no vas a poder lograr tu objetivo.
Otro consejo práctico es tener una agenda, si ya sabes que puedes tener tu tiempo apretado o que el tráfico es imposible para llegar justo a la hora indicada; lo mejor será ordenarlos por prioridades. A qué me refiero con esto, si tienes un café con tus amigas a las 12 pero tienes una cita laboral a la 1 de la tarde, lo lógico será posponer el café para poder llegar puntual a la cita.
La mejor recomendación para lograr la puntualidad es llegar diez minutos antes, si consigues este hábito puedes prevenir cualquier imprevisto. Desde una llanta ponchada hasta una manifestación, tienes tiempo para llegar puntual.
Regresando al tema de la puntualidad laboral, es un elemento clave, lo digo porque si  constantemente llegas tarde a trabajar lo único que vas a lograr es que tu jefe o compañeros de trabajo dejen de confiar en ti. Esto a la larga provocará que pierdas oportunidades de trabajo y crecimiento laboral. El consejo de llegar diez minutos antes te puede ayudar a organizarte y ordenar tus pensamientos.
Un ejemplo útil para cuando se te hizo tarde y no hay nada que hacer, es primero hablar con la persona que acordaste y hacerla saber que por cualquier cosa no puedes llegar a tiempo. Existe una regla de tolerancia de quince minutos, si es el caso, lo mejor es avisar.
A todos nos ha pasado que se nos haga tarde, pero recuerda que son excepciones, que la impuntualidad no se convierta en un hábito. Las personas con este defecto solamente demuestran desinterés:

El tiempo de los demás también es importante y respétalo como te gustaría que te respetaran a ti. 




RECIBIENDO UN NUEVO AÑO

Sofía Lozano Cuétara
Ahora que comienza un año más, te deseo que todos tus sueños se hagan realidad y sobretodo que  aprendamos el verdadero significado de la felicidad.
Para lograr un cambio exterior no solo nos tenemos que peinar bien y vestirnos a la moda, también influyen factores de personalidad y actitud. Con todo este conjunto de detalles podemos causar una buena o mala imagen, y será nuestra elección decidir cuál es la imagen que deseamos causar.
Es de poca importancia poner la personalidad por delante del carácter, tratar de mejorar las relaciones con los otros antes de mejorarnos a nosotros mismos. Las personas no pueden vivir un cambio si en su interior no persiste la idea constante de cambiar lo que uno es, de lo que persigue y de lo que valora.
Por esta razón, el día de hoy te platicaré de un tema que en lo personal considero esencial: La felicidad. Este tema no tiene nada que ver con el dinero, clase social, cultura, religión o inteligencia. Por definición, la felicidad es un estado emocional que se produce en una persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Este estado nos brinda paz interior, nos hace ser más positivos y al mismo tiempo nos estimula para cumplir nuevos objetivos.
 A lo largo de mi vida leí varios libros que hablan de la felicidad, pero ninguno me marcó tanto como Los cuatro acuerdos de Miguel Ruíz. Sin duda los Toltecas tenían un gran conocimiento espiritual y el libro gira alrededor de creencias de las cuales el 95% de las que almacenamos en nuestra mente son mentiras; la consecuencia es que sufrimos porque creemos en todas esas mentiras. Las personas cometemos el grave error de hacernos juicios, es lo peor que podemos hacer ya que creamos una imagen de cómo deberíamos ser para que los demás nos acepten.
Por todo lo mencionado anteriormente, toda la vida nos hemos establecido miles de acuerdos; con Dios, con otras personas, incluyendo a la sociedad y a nosotros mismos. Los cuatro acuerdos que vamos a analizar nos van a ayudar a romper con esos acuerdos que están basados en el miedo, estos nos absorben la energía y peor aún nos impiden vivir en plenitud. Es simplemente lo que debería de tener el ser humano presente en su vida diaria para tener un equilibrio personal y emocional, ya que es elemental. Estos pueden influir en tu aspecto emocional y ponerte barreras para que no seas feliz. Lo que te dice en este libro es que para poder estar equilibrado tienes que poner en práctica los cuatro acuerdos, si lo haces correctamente podrás alcanzar la felicidad máxima.
El primero de estos acuerdos se refiere a ser impecable con tus palabras, así podemos decir que las palabras son la herramienta más fuerte ya que te pueden liberar o al contrario esclavizar, entonces tienes que tener mucho cuidado a la hora de decir algo. No te tomes nada personalmente, es el segundo acuerdo. Entonces cuando cometes este error es que estás de acuerdo con lo que una persona te dice; te conviertes en víctima del egoísmo y te sientes el centro del universo. Nada de lo que los demás hacen es por ti, lo hacen por ellos mismos.
El tercero nos dice: No hagas suposiciones. Creemos que lo que suponemos es cierto y producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y las tomamos personalmente. Hacemos un drama cuando no sabes si lo que supones es realmente lo que los demás hacen o piensan. Para finalizar tenemos el hacer siempre lo máximo que puedas. No dar ni más ni menos, algunas veces las cosas te saldrán bien y otras no. Tu rendimiento no va a ser igual cuando te despiertas que cuando ya te vayas a dormir porque depende de tu estado emocional; ya sea que te sientes súper feliz, triste o enojado. Este acuerdo permite que los otros tres se conviertan en un hábito.

Estoy segura que poniendo en práctica estos cuatro acuerdos la vida se te hará más fácil, recuerda que mejorar de adentro hacia afuera es fundamental para lograr un cambio de imagen positivo y que los demás nos perciban de una buena manera.

OBJETIVOS INTELIGENTES PARA EL 2014

Sofía Lozano Cuétara
¡El año 2013 pasó en un abrir y cerrar de ojos! Algunos podrán decir que fue su mejor año y otros no tanto; pasó Navidad y lo único que nos queda es recibir el año con los brazos abiertos porque viene lo mejor.
Los propósitos para el año nuevo son costumbres que se dan en diferentes culturas, todas con un sólo objetivo: Cambiar algo.
No tenemos que esperar hasta esta fecha para hacer eso que estamos esperando cambiar, en cualquier época del año podemos mejorar y hacer esos cambios para que nuestra vida sea más positiva. Lo que sí es cierto es que el año nuevo nos pone una fecha “límite” para poder hacer propuestas nuevas entonces tenemos que aprovecharlo.
 Después de hacer un análisis, llegué a la conclusión  de los diez objetivos que más trabajo nos cuesta cumplir: Bajar de peso, dejar de fumar, viajar, ser más tolerante, perdonar, aprender algo nuevo, pasar más tiempo con la familia, hacer algo bueno por los demás, ahorrar dinero y hacer ejercicio.
Podrás ver que algunas de estas propuestas pueden sonar fáciles y lógicas pero tanto las hemos oído que estoy segura que por lo menos con una te identificaste.
El día de hoy te quiero compartir consejos prácticos para aprovechar esta fecha y seguir con la costumbre de marcarnos nuevos propósitos, esta vez serán específicos y verás como los vas a cumplir sin ningún problema.
La mayoría de los expertos coinciden en que el primer paso al éxito es tener claros nuestros objetivos. Ahora te preguntarás, ¿cómo lo hago?
Vamos a empezar explicando una metodología que en lo personal me resulta la más práctica y sencilla. La palabra inglesa SMART quiere decir “listo”, y fue hecha para recordar las cinco características que debe tener un objetivo bien planteado. La palabra SMART se desarrolla de la siguiente manera:
Específicos, para poder identificar lo que quieres lograr tienen que ser concretos. Un claro ejemplo es NO decir “voy a adelgazar”, sino plantearte “me voy a poner a dieta”.
Medible para saber si estamos cumpliendo o no nuestro objetivo, cuando lo medimos podemos compararlo con el objetivo principal y corregir lo que estamos haciendo mal. Regresando al ejemplo anterior puedes decir “voy a bajar tres kilos”, así todo resulta más claro.
Ser Alcanzable, tiene que ver con que no te pongas un objetivo que pueda parecer imposible. Va de la mano con que tus propuestas sean Realistas, a qué me refiero con esto, si dentro de tus aspiraciones está hacer un viaje a Europa con toda tu familia puede que no sea algo alcanzable en el 2014, quiere decir que tienes que ahorrar más tiempo para que tu objetivo esté más cerca.
El último paso es que nuestro propósito sea en un periodo de tiempo específico. Puedes plantearlo en el primer trimestre o en la primera mitad del año, así pones una fecha límite para poder cumplirlo.

Con esta fórmula podrás tener más claro el cómo lograr tus objetivos de manera inteligente. Recuerda que todo lo que te propongas lo puedes lograr, siempre y cuando tu intención sea ver algo diferente en ti; te aseguro que tendrás buenos resultados. 

LOS ARREPENTIMIENTOS NAVIDEÑOS

Sofía Lozano Cuétara
Volviendo al tema de la Navidad, tenemos muy claro que los gastos son excesivos en esta época y pensamos que todo se soluciona con una varita mágica: La tarjeta de crédito.
Siempre hemos esperado esa pantalla plana carísima o la lavadora que con sólo presionar un botón hace maravillas, es entonces cuando vemos un descuento que nos deja de ojo cuadrado, no la podemos dejar ir y mejor aún, ¡La mensualidad es a 48 meses sin intereses!  Créeme a mí también me ha pasado, pero empecemos por saber que nada en esta vida es gratis. Por eso aquí te daré algunos consejos para hacer conciencia antes de comprar un producto.
Todos hemos sido víctimas del consumismo, a qué me refiero con esto, pues es  la acumulación, compra o consumo de productos y bienes que son considerados como no esenciales. Vivimos en una sociedad que va de la mano con el consumo y no me parece que esté mal, simplemente debemos buscar un equilibrio como todo en la vida.
Las mensualidades a 6, 8, 12, 24 y 48 meses sin intereses están hechas para que la gente pueda comprarse algún producto que no pueda pagar de contado, o sea de un jalón. Me parece una oportunidad buena, siempre y cuando tomes en cuenta el primer punto y el más importante: Analizar antes de comprar.
Casi siempre terminamos comprando cosas que sólo porque están de descuento creemos que es una oportunidad, pero recuerda analiza antes de comprar y revisa si en realidad lo necesitas. Ese pago que harás los siguientes meses es un compromiso y se suma a tus egresos que a lo mejor no tenías contemplado. No sabemos si ese mes te fue de maravilla pero al siguiente te puedes apretar con la mensualidad de tu cafetera nueva.
Otro detalle muy importante es comprar cosas que valgan la pena. El consejo más práctico que te doy a la hora de comprar es la durabilidad, si ya vas a comprometerte a pagar un producto procura que sus beneficios y tiempo de vida sea igual de largo que tus mensualidades. Lo menos recomendable aquí es comprar ropa, un buen ejemplo es adquirir una bolsa marca “X” que cuesta $20,000. Piensas que con ese precio podrá ser tuya por $1,666 a 12 meses sin intereses. Si lo sé, es la bolsa de tus sueños pero piensa que estarás un año pagándola y no sabes si esa cantidad de dinero te pueda servir para pagar algo  más importante o peor aún que le pase algo a la santa bolsa y los pagos seguirán llegando.
El banco no es ninguna institución de caridad, por eso procura hacer tus pagos puntuales para evitar recargos e intereses.
Por último, si ya decidiste hacer uso de tu tarjeta de crédito, te recomiendo hacerte las siguientes preguntas:
¿Puedo pagar esta mensualidad sin que afecte a mis demás pagos?
¿Es mejor comprar a meses sin intereses el producto o la diferencia de pagarlo de contado es excesiva?
¿El beneficio que tendré del producto durará hasta que termine de pagarlo?
Muy bien, si respondiste que SI a las tres preguntas, puedes hacer uso de tu tarjeta sin ningún problema. Si tu respuesta fue NO a una de las tres preguntas, considera tu compra y piénsalo dos veces.

Tomar en cuenta estos consejos te ayudará a analizar antes de hacer cualquier compra, y recuerda una frase muy importante: Vivir debiendo no es vida. 

REGALOS, REGALOS Y MÁS REGALOS...

Sofía Lozano Cuétara
Llega el mes de diciembre y como parte de una tradición nos damos a la tarea de comprar los regalos de Navidad. Lo que al principio puede parecer fácil y rápido llega a convertirse en una pesadilla, pero solamente tú decides si la compra de regalos navideños es motivo de placer o un completo desastre acompañado de estrés.
La clave aquí es saber organizarnos y aprender a cuidar nuestra economía.  Primero que nada lo mejor sería empezar haciendo una lista de las personas a las que les vas a comprar el regalo. Recuerda que hacer las cosas antes y bien planeadas darán buenos resultados, ya que encontrarás buenas ofertas y estarás tranquilo con los regalos ideales. Un consejo práctico es que si compras las cosas con anticipación los gastos van a ser moderados y al final no vas a llevarte una sorpresa.
Ahora te preguntarás, ¿cómo elegir el regalo? Es muy fácil solamente tienes que tomar en cuenta los siguientes puntos:
Empezamos por ver a quién le tienes que dar el regalo, lo mejor es saber cuáles son sus pasatiempos y qué le gusta. Esto quiere decir que por más que te guste un suéter de rombos tienes que tomar en cuenta el gusto, estilo y edad de la persona. Un consejo es fijarte bien cómo viste, la decoración de su casa y accesorios que más usa. También puede ser que esta persona tenga alguna necesidad en particular y así será más fácil todo.
Por otra parte, si no conoces bien a la persona que le tienes que dar un obsequio, lo ideal sería preguntarle a alguien que la conozca mejor, te darán ideas de lo que le gustaría recibir.
Si no sabes qué comprar, a continuación te sugiero una lista de detalles prácticos y básicos:
Certificados de regalos: En la mayoría de las tiendas tienen unas tarjetas a las que puedes recargar cierta cantidad de dinero para que la persona compre lo que se le antoje. Con esto no te complicarás y todos quedarán contentos.
Flores: Siempre son un buen detalle y a la mayoría de las personas les encanta. Ten cuidado que la persona
no sea alérgica, y de preferencia que sean mujeres, sino tu regalo puede ser mal interpretado.
Ropa: De preferencia opta por una pashmina o bufanda, en esta época de frío es práctica y lo mejor sería comprarla en colores neutros como negro, café o beige.
Comida: Unos chocolates, una charola de galletas o un pastel pueden ser buena opción de regalo. Puedes ser creativo en la envoltura para darle más puntos a tu detalle. Una botella de vino también puede ser un buen obsequio, o bien si sabes la bebida preferida de la persona puedes comprarla.
La creatividad es un punto clave para cualquier regalo, por ahí dicen que los mejores regalos no son los más caros sino esos detalles que te toman un poco de tiempo pero al final son los que más se valoran.

No te compliques, recuerda que los regalos son una muestra de agradecimiento y cariño. Siempre hay un obsequio para cada ocasión y regalar es una forma de cortesía que si lo hacemos de manera correcta nuestra imagen será positiva.