miércoles, 29 de enero de 2014

LOS ARREPENTIMIENTOS NAVIDEÑOS

Sofía Lozano Cuétara
Volviendo al tema de la Navidad, tenemos muy claro que los gastos son excesivos en esta época y pensamos que todo se soluciona con una varita mágica: La tarjeta de crédito.
Siempre hemos esperado esa pantalla plana carísima o la lavadora que con sólo presionar un botón hace maravillas, es entonces cuando vemos un descuento que nos deja de ojo cuadrado, no la podemos dejar ir y mejor aún, ¡La mensualidad es a 48 meses sin intereses!  Créeme a mí también me ha pasado, pero empecemos por saber que nada en esta vida es gratis. Por eso aquí te daré algunos consejos para hacer conciencia antes de comprar un producto.
Todos hemos sido víctimas del consumismo, a qué me refiero con esto, pues es  la acumulación, compra o consumo de productos y bienes que son considerados como no esenciales. Vivimos en una sociedad que va de la mano con el consumo y no me parece que esté mal, simplemente debemos buscar un equilibrio como todo en la vida.
Las mensualidades a 6, 8, 12, 24 y 48 meses sin intereses están hechas para que la gente pueda comprarse algún producto que no pueda pagar de contado, o sea de un jalón. Me parece una oportunidad buena, siempre y cuando tomes en cuenta el primer punto y el más importante: Analizar antes de comprar.
Casi siempre terminamos comprando cosas que sólo porque están de descuento creemos que es una oportunidad, pero recuerda analiza antes de comprar y revisa si en realidad lo necesitas. Ese pago que harás los siguientes meses es un compromiso y se suma a tus egresos que a lo mejor no tenías contemplado. No sabemos si ese mes te fue de maravilla pero al siguiente te puedes apretar con la mensualidad de tu cafetera nueva.
Otro detalle muy importante es comprar cosas que valgan la pena. El consejo más práctico que te doy a la hora de comprar es la durabilidad, si ya vas a comprometerte a pagar un producto procura que sus beneficios y tiempo de vida sea igual de largo que tus mensualidades. Lo menos recomendable aquí es comprar ropa, un buen ejemplo es adquirir una bolsa marca “X” que cuesta $20,000. Piensas que con ese precio podrá ser tuya por $1,666 a 12 meses sin intereses. Si lo sé, es la bolsa de tus sueños pero piensa que estarás un año pagándola y no sabes si esa cantidad de dinero te pueda servir para pagar algo  más importante o peor aún que le pase algo a la santa bolsa y los pagos seguirán llegando.
El banco no es ninguna institución de caridad, por eso procura hacer tus pagos puntuales para evitar recargos e intereses.
Por último, si ya decidiste hacer uso de tu tarjeta de crédito, te recomiendo hacerte las siguientes preguntas:
¿Puedo pagar esta mensualidad sin que afecte a mis demás pagos?
¿Es mejor comprar a meses sin intereses el producto o la diferencia de pagarlo de contado es excesiva?
¿El beneficio que tendré del producto durará hasta que termine de pagarlo?
Muy bien, si respondiste que SI a las tres preguntas, puedes hacer uso de tu tarjeta sin ningún problema. Si tu respuesta fue NO a una de las tres preguntas, considera tu compra y piénsalo dos veces.

Tomar en cuenta estos consejos te ayudará a analizar antes de hacer cualquier compra, y recuerda una frase muy importante: Vivir debiendo no es vida. 

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