miércoles, 29 de enero de 2014

RECIBIENDO UN NUEVO AÑO

Sofía Lozano Cuétara
Ahora que comienza un año más, te deseo que todos tus sueños se hagan realidad y sobretodo que  aprendamos el verdadero significado de la felicidad.
Para lograr un cambio exterior no solo nos tenemos que peinar bien y vestirnos a la moda, también influyen factores de personalidad y actitud. Con todo este conjunto de detalles podemos causar una buena o mala imagen, y será nuestra elección decidir cuál es la imagen que deseamos causar.
Es de poca importancia poner la personalidad por delante del carácter, tratar de mejorar las relaciones con los otros antes de mejorarnos a nosotros mismos. Las personas no pueden vivir un cambio si en su interior no persiste la idea constante de cambiar lo que uno es, de lo que persigue y de lo que valora.
Por esta razón, el día de hoy te platicaré de un tema que en lo personal considero esencial: La felicidad. Este tema no tiene nada que ver con el dinero, clase social, cultura, religión o inteligencia. Por definición, la felicidad es un estado emocional que se produce en una persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Este estado nos brinda paz interior, nos hace ser más positivos y al mismo tiempo nos estimula para cumplir nuevos objetivos.
 A lo largo de mi vida leí varios libros que hablan de la felicidad, pero ninguno me marcó tanto como Los cuatro acuerdos de Miguel Ruíz. Sin duda los Toltecas tenían un gran conocimiento espiritual y el libro gira alrededor de creencias de las cuales el 95% de las que almacenamos en nuestra mente son mentiras; la consecuencia es que sufrimos porque creemos en todas esas mentiras. Las personas cometemos el grave error de hacernos juicios, es lo peor que podemos hacer ya que creamos una imagen de cómo deberíamos ser para que los demás nos acepten.
Por todo lo mencionado anteriormente, toda la vida nos hemos establecido miles de acuerdos; con Dios, con otras personas, incluyendo a la sociedad y a nosotros mismos. Los cuatro acuerdos que vamos a analizar nos van a ayudar a romper con esos acuerdos que están basados en el miedo, estos nos absorben la energía y peor aún nos impiden vivir en plenitud. Es simplemente lo que debería de tener el ser humano presente en su vida diaria para tener un equilibrio personal y emocional, ya que es elemental. Estos pueden influir en tu aspecto emocional y ponerte barreras para que no seas feliz. Lo que te dice en este libro es que para poder estar equilibrado tienes que poner en práctica los cuatro acuerdos, si lo haces correctamente podrás alcanzar la felicidad máxima.
El primero de estos acuerdos se refiere a ser impecable con tus palabras, así podemos decir que las palabras son la herramienta más fuerte ya que te pueden liberar o al contrario esclavizar, entonces tienes que tener mucho cuidado a la hora de decir algo. No te tomes nada personalmente, es el segundo acuerdo. Entonces cuando cometes este error es que estás de acuerdo con lo que una persona te dice; te conviertes en víctima del egoísmo y te sientes el centro del universo. Nada de lo que los demás hacen es por ti, lo hacen por ellos mismos.
El tercero nos dice: No hagas suposiciones. Creemos que lo que suponemos es cierto y producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y las tomamos personalmente. Hacemos un drama cuando no sabes si lo que supones es realmente lo que los demás hacen o piensan. Para finalizar tenemos el hacer siempre lo máximo que puedas. No dar ni más ni menos, algunas veces las cosas te saldrán bien y otras no. Tu rendimiento no va a ser igual cuando te despiertas que cuando ya te vayas a dormir porque depende de tu estado emocional; ya sea que te sientes súper feliz, triste o enojado. Este acuerdo permite que los otros tres se conviertan en un hábito.

Estoy segura que poniendo en práctica estos cuatro acuerdos la vida se te hará más fácil, recuerda que mejorar de adentro hacia afuera es fundamental para lograr un cambio de imagen positivo y que los demás nos perciban de una buena manera.

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