Sofía Lozano
Cuétara
Ahora que comienza un año más, te deseo que
todos tus sueños se hagan realidad y sobretodo que aprendamos el verdadero significado de la
felicidad.
Para lograr un cambio exterior no solo nos
tenemos que peinar bien y vestirnos a la moda, también influyen factores de
personalidad y actitud. Con
todo este conjunto de detalles podemos causar una buena o mala imagen, y será
nuestra elección decidir cuál es la imagen que deseamos causar.
Es de poca importancia poner la
personalidad por delante del carácter, tratar de mejorar las relaciones con los
otros antes de mejorarnos a nosotros mismos. Las personas no pueden vivir un
cambio si en su interior no persiste la idea constante de cambiar lo que uno
es, de lo que persigue y de lo que valora.
Por esta razón, el día de hoy te
platicaré de un tema que en lo personal considero esencial: La felicidad. Este
tema no tiene nada que ver con el dinero, clase social, cultura, religión o
inteligencia. Por definición, la felicidad es un estado emocional que se
produce en una persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Este
estado nos brinda paz interior, nos hace ser más positivos y al mismo tiempo
nos estimula para cumplir nuevos objetivos.
A lo largo de mi vida leí varios libros que
hablan de la felicidad, pero ninguno me marcó tanto como Los cuatro acuerdos de Miguel Ruíz. Sin duda los Toltecas tenían un
gran conocimiento espiritual y el libro gira alrededor de creencias de las
cuales el 95% de las que almacenamos en nuestra mente son mentiras; la
consecuencia es que sufrimos porque creemos en todas esas mentiras. Las
personas cometemos el grave error de hacernos juicios, es lo peor que podemos
hacer ya que creamos una imagen de cómo deberíamos ser para que los demás nos
acepten.
Por todo lo mencionado anteriormente,
toda la vida nos hemos establecido miles de acuerdos; con Dios, con otras
personas, incluyendo a la sociedad y a nosotros mismos. Los cuatro acuerdos que
vamos a analizar nos van a ayudar a romper con esos acuerdos que están basados en el
miedo, estos nos absorben la energía y peor aún nos impiden vivir en plenitud.
Es simplemente lo que debería de tener el ser humano presente en su vida diaria
para tener un equilibrio personal y emocional, ya que es elemental. Estos
pueden influir en tu aspecto emocional y ponerte barreras para que no seas
feliz. Lo que te dice en este libro es que para poder estar equilibrado tienes
que poner en práctica los cuatro acuerdos, si lo haces correctamente podrás
alcanzar la felicidad máxima.
El primero de estos acuerdos se
refiere a ser impecable con tus palabras, así podemos decir que las palabras
son la herramienta más fuerte ya que te pueden liberar o al contrario
esclavizar, entonces tienes que tener mucho cuidado a la hora de decir algo. No
te tomes nada personalmente, es el segundo acuerdo. Entonces cuando cometes
este error es que estás de acuerdo con lo que una persona te dice; te
conviertes en víctima del egoísmo y te sientes el centro del universo. Nada de
lo que los demás hacen es por ti, lo hacen por ellos mismos.
El tercero nos dice: No hagas
suposiciones. Creemos que lo que suponemos es cierto y producimos mucho veneno
emocional haciendo suposiciones y las tomamos personalmente. Hacemos un drama
cuando no sabes si lo que supones es realmente lo que los demás hacen o piensan.
Para finalizar tenemos el hacer siempre lo máximo que puedas. No dar ni más ni
menos, algunas veces las cosas te saldrán bien y otras no. Tu rendimiento no va
a ser igual cuando te despiertas que cuando ya te vayas a dormir porque depende
de tu estado emocional; ya sea que te sientes súper feliz, triste o enojado.
Este acuerdo permite que los otros tres se conviertan en un hábito.
Estoy segura que poniendo en práctica
estos cuatro acuerdos la vida se te hará más fácil, recuerda que mejorar de
adentro hacia afuera es fundamental para lograr un cambio de imagen positivo y
que los demás nos perciban de una buena manera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario