miércoles, 29 de enero de 2014

COLOREANDO NUESTRA PERSONALIDAD

Sofía Lozano Cuétara
Un tema  que en lo personal me encanta es el de los colores. Apoco nunca te ha pasado, llegas al trabajo y te preguntan que si estás enfermo o triste; pues aunque no lo creas llevar un color que te favorezca puede influir muchísimo.  
La razón por la que te voy a platicar de colorimetría y del gran poder que tienen los colores es porque de verdad funciona, desde que lo aprendí quedé impactada pues nunca te imaginas que ponerte cierto color puede cambiar hasta tu estado de ánimo. Todos tenemos nuestros colores naturales (piel, pelo y ojos) que por ejemplo el tono de tu piel puede ser referente para saber qué colores evitar, pero también se vale probar diferentes colores y así cada quien sabemos lo que nos gusta cuando nos vemos al espejo.
La colorimetría se centra en fríos y cálidos, tenemos que empezar por saber nuestro tono de piel. Ya que se dividen en cuatro estaciones: Primavera, verano, otoño e invierno. Existen muchas gamas de colores dentro de estos cuatro grupos y una paleta específica para que sepas qué colores son los que te quedan mejor.
Ahora si tu piel tiende al amarillo o al dorado, tienes un tono de piel cálido. Y si es rosa o rojizo tu tono de piel es frío. Cuando ya sabemos esto lo demás es muy fácil, los fríos pertenecen al verano e invierno y por el contrario los cálidos al otoño y primavera.
Sé que suena un poco complicado pero viendo unas fotos verás que serás un experto en colorimetría. Entonces la clasificación de las estaciones es la siguiente:
Verano: Suelen ser rubios o de pelo castaño claro así como los ojos claros. Los tonos pastel definitivamente son tus colores. Puedes evitar el naranja, los tonos tierra tampoco te favorecen.
Invierno: Otra temporada que pertenece a los fríos. Las personas tienen la tez pálida y suelen tener el pelo y ojos obscuros. Los colores que mejor te sientan son colores intensos como el negro, azul marino, rojo y blanco. Puedes evitar colores como el beige y dorado ya que te apagarán demasiado.
Otoño: Es cálido y las personas que pertenecen a esta estación tienen un tono dorado. Un ejemplo son las pelirrojas y morenas con ojos castaños. Te favorecen tonos en tierra como el beige, caqui, naranja, dorado o café obscuro. En este caso el negro y blanco no te favorecen, tampoco los colores pastel.
Primavera: La piel es muy clara y puedes tener el pelo rubio rojizo, rubio dorado o cobrizo. Algunas veces se puede confundir con el verano ya que los ojos son azules o verdes, pero un punto importante en esta estación son las pecas. La diferencia entre un otoño y una primavera se ve en los ojos, que en este caso son más claros que el otoño. Los colores que te favorecen son suaves como el marfil, azul claro y verdes. Trata de evitar los tonos obscuros y apagados como el gris o el negro.
Un tip básico para los accesorios es que para las personas que son frías y pertenecen al verano e invierno usen plateado. Al contrario de los cálidos en primavera y otoño que opten por el dorado a la hora de elegir los complementos.
Recuerda que si un color no te favorece y no está dentro de tu gama, no quiere decir que no lo puedas usar. Usa todos los colores, el consejo que yo te doy es que uses los que más te favorecen cerca de la cara.

El color es uno de los elementos más importantes que nos permite mejorar nuestra imagen. Si lo aplicamos a nuestra vida diaria puede influir en nuestra personalidad y también mejorar nuestra autoestima.

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