Sofía Lozano Cuétara
Típico, sales de la universidad y llegas a pedir trabajo. Para
algunos puede ser muy fácil pero a la mayoría nos pasa que piensan que no
tenemos experiencia y como nunca hemos trabajado no vamos a ser capaces de
cumplir con las expectativas. Eso se puede resolver muy fácil, aquí te voy a
decir lo que debes y no debes de hacer en tu primera entrevista de trabajo.
Primero que nada y la que más influye
es la puntualidad, ya que si no te presentas a tiempo es una falta de respeto a
la persona que te va a entrevistar porque su tiempo es valioso igual que el
tuyo. Entonces lo mejor para evitar la impuntualidad es llegar veinte minutos
antes, así puedes más o menos revisar el lugar, sentirte más cómodo y ganar
confianza.
Otra cosa importante, tienes que ser
muy honesto y decir lo que has aprendido y por qué crees que la empresa o lugar
donde vas a trabajar es el ideal para poner en práctica tus conocimientos. No
te inventes trabajos ni experiencia que no hayas tenido, ya que si se enteran
que no es verdad vas a quedar pésimo y
pueden negarte el trabajo al instante. Algo que a mí se me hace importante es
que no hables mal de tus experiencias laborales o jefes anteriores, esto
refleja tus valores de lealtad y compromiso.
Hablando de apariencia no digo que te vayas con la
bolsa o camisa de marca, para nada, pero tener un buen aspecto en tu primera
entrevista de trabajo va a ser esencial. Tan fácil es explicar esto si te digo
que el proceso cerebral que decodifica los estímulos toma sólo unos cuantos
segundos, aquí es donde viene la frase: “La
primera impresión es la que cuenta”. Si tu apariencia es positiva vas a
reflejar seguridad, aspiraciones y buena actitud; a diferencia que si vas con
un aspecto descuidado, pensarán que así lo serás en tu trabajo. La clave está
en llevar tu ropa bien planchada, colores discretos, un perfume que no sea muy
fuerte y hasta un buen aliento va a influir. Para las mujeres es recomendable
un traje sastre, no llevar adornos muy ostentosos, cuidar tu pelo, uñas y no
recargar tu maquillaje. En el caso de los hombres, no es recomendable asistir
con un traje café, pues este color en cuanto a psicología refleja debilidad y
falta de autoridad; puedes asistir a la entrevista
con traje azul marino, gris o negro, con camisa blanca y una corbata seria. También es necesario rasurarse para verse más limpio,
no llevar computadoras ni mochilas porque puede resultar incómodo. ¡OJO! Si eres joven no uses pulseras,
collares o pearcings; eso ya quedó en la universidad.
Mira, es muy fácil, si ponemos en
orden todo lo que necesitamos la entrevista va a ser exitosa, te lo aseguro.
Por eso es necesario tomar en cuenta la imagen no verbal, ya que nuestro cuerpo
comunica más de lo que nosotros pensamos. Imagínate que el 75% de nuestra comunicación
es el lenguaje de nuestro cuerpo y sólo el 25% es cómo lo decimos. Es bien
importante saber que en una entrevista de trabajo es recomendable tener en
cuenta siete puntos esenciales: No cruces los brazos ya que vas a poner una
barrera de comunicación entre ambos,
siéntate derecho con la espalda pegada al respaldo de la silla, no cruces las
piernas, mira a los ojos a tu entrevistador pero no fijamente es sólo para que
vean que estás poniendo atención a lo que dice sin intimidarlo, cuando saludes
da un apretón seguro y firme, no comas chicle durante la entrevista es de
pésimo gusto, no mires el reloj ya que distrae a tu entrevistador y mantén tu
celular en silencio para evitar distracciones.
Con todos estos puntos verás que funciona si tú quieres que funcione. Es cuestión de confiar en tus
posibilidades y si no te dan el trabajo no pasa nada, piensa que tendrás más
opciones y se te van a presentar más oportunidades para demostrarlo. ¡Tu
imagen es reflejo de buena salud, autoestima y seguridad personal!

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