martes, 15 de octubre de 2013

Una pesadilla fácil de resolver

Sofía Lozano Cuétara


Típico, sales de la universidad y llegas a pedir trabajo. Para algunos puede ser muy fácil pero a la mayoría nos pasa que piensan que no tenemos experiencia y como nunca hemos trabajado no vamos a ser capaces de cumplir con las expectativas. Eso se puede resolver muy fácil, aquí te voy a decir lo que debes y no debes de hacer en tu primera entrevista de trabajo.
Primero que nada y la que más influye es la puntualidad, ya que si no te presentas a tiempo es una falta de respeto a la persona que te va a entrevistar porque su tiempo es valioso igual que el tuyo. Entonces lo mejor para evitar la impuntualidad es llegar veinte minutos antes, así puedes más o menos revisar el lugar, sentirte más cómodo y ganar confianza.
Otra cosa importante, tienes que ser muy honesto y decir lo que has aprendido y por qué crees que la empresa o lugar donde vas a trabajar es el ideal para poner en práctica tus conocimientos. No te inventes trabajos ni experiencia que no hayas tenido, ya que si se enteran que no es verdad  vas a quedar pésimo y pueden negarte el trabajo al instante. Algo que a mí se me hace importante es que no hables mal de tus experiencias laborales o jefes anteriores, esto refleja tus valores de lealtad y compromiso.
Hablando de apariencia no digo que te vayas con la bolsa o camisa de marca, para nada, pero tener un buen aspecto en tu primera entrevista de trabajo va a ser esencial. Tan fácil es explicar esto si te digo que el proceso cerebral que decodifica los estímulos toma sólo unos cuantos segundos, aquí es donde viene la frase: “La primera impresión es la que cuenta”. Si tu apariencia es positiva vas a reflejar seguridad, aspiraciones y buena actitud; a diferencia que si vas con un aspecto descuidado, pensarán que así lo serás en tu trabajo. La clave está en llevar tu ropa bien planchada, colores discretos, un perfume que no sea muy fuerte y hasta un buen aliento va a influir. Para las mujeres es recomendable un traje sastre, no llevar adornos muy ostentosos, cuidar tu pelo, uñas y no recargar tu maquillaje. En el caso de los hombres, no es recomendable asistir con un traje café, pues este color en cuanto a psicología refleja debilidad y falta de autoridad; puedes asistir a la entrevista con traje azul marino, gris o negro, con camisa blanca y una corbata seria. También es necesario rasurarse para verse más limpio, no llevar computadoras ni mochilas porque puede resultar incómodo. ¡OJO! Si eres joven no uses pulseras, collares o pearcings; eso ya quedó en la universidad.
Mira, es muy fácil, si ponemos en orden todo lo que necesitamos la entrevista va a ser exitosa, te lo aseguro. Por eso es necesario tomar en cuenta la imagen no verbal, ya que nuestro cuerpo comunica más de lo que nosotros pensamos. Imagínate que el 75% de nuestra comunicación es el lenguaje de nuestro cuerpo y sólo el 25% es cómo lo decimos. Es bien importante saber que en una entrevista de trabajo es recomendable tener en cuenta siete puntos esenciales: No cruces los brazos ya que vas a poner una barrera de comunicación  entre ambos, siéntate derecho con la espalda pegada al respaldo de la silla, no cruces las piernas, mira a los ojos a tu entrevistador pero no fijamente es sólo para que vean que estás poniendo atención a lo que dice sin intimidarlo, cuando saludes da un apretón seguro y firme, no comas chicle durante la entrevista es de pésimo gusto, no mires el reloj ya que distrae a tu entrevistador y mantén tu celular en silencio para evitar distracciones.

Con todos estos puntos verás que funciona si tú quieres que funcione. Es cuestión de confiar en tus posibilidades y si no te dan el trabajo no pasa nada, piensa que tendrás más opciones y se te van a presentar más oportunidades para demostrarlo. ¡Tu imagen es reflejo de buena salud, autoestima y seguridad personal!


No hay comentarios:

Publicar un comentario